AL-NAHL

 

 

1.  En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso.

 

2.  El decreto de Al-lah está cerca; no seáis impacientes acerca de él. Santo es Él, y exaltado por encima de todo lo que Le asocian.

 

3.  Él envía a los ángeles con la revelación por Su mandato, a quien le place de Sus siervos, diciendo: “Advertid a la gente que no hay más dios que Yo, por lo que debéis temerme sólo a Mí”.

 

4.  Él creó los cielos y la tierra de acuerdo con los requisitos de la verdad. Exaltado sea Él por encima de todo lo que Le asocian.

 

5.  Él ha creado al hombre de una gota de líquido, pero he ahí que se convierte en un opositor declarado.

 

6.  Él ha creado también el ganado; en ellos encontráis calor y muchos otros beneficios; y de algunos de ellos coméis.

 

7.  Y en ellos encontráis belleza para vosotros cuando los lleváis a casa al atardecer, y cuando los sacáis a pastar por la mañana.

 

8.  Y ellos transportan vuestras cargas hasta una tierra a la que no podríais llegar a no ser a costa de gran esfuerzo por vuestra parte. En verdad, vuestro Señor es Compasivo, Misericordioso.

 

9.  Él ha creado caballos, mulas y asnos para que podáis montarlos, y como fuente de belleza. Y Él creará lo que aún desconocéis.

  

10.  A Al-lah corresponde mostrar el camino recto, pues hay caminos que se  desvían­ del recto. Mas si Él hubiese ejecutado Su Voluntad, os habría guiado a todos.

 

R. 2

11.  Él es quien os envía el agua de las nubes; de ella tenéis vuestra bebida y a partir de ella crecen las plantas en las que hacéis pastar a vuestro ganado.

 

12.  En ella hace germinar para vosotros toda clase de cultivos, el olivo y la palmera, la vid y toda clase de frutos. En verdad, aquí hay un Signo para las gentes que reflexionan.

 

13.  Y sometió a vuestro servicio la noche y el día, el sol y la luna; las estrellas también fueron puestas a vuestro servicio por  orden Suya. En verdad, aquí hay Signos para las gentes que utilizan la razón.

 

14.  Y él sometió a vuestro servicio las cosas que creó para vosotros en la tierra, de colores variados. En verdad, aquí hay un Signo para las gentes que prestan atención.

 

15.  Él es quien os sometió el mar para que comierais de él carne fresca, y sacarais de él ciertos ornamentos con los que os engalanáis. Veis a los buques surcándolo, para que de ese modo podáis viajar y para que procuréis Su Magnanimidad y seáis agradecidos.

 

16.  Él ha puesto en la tierra montañas firmes para sosteneros, y ríos y rutas para que podáis seguir el camino adecuado.[i]

 

17.  Y también puso otras señales; con ellas y con las estrellas siguen la dirección correcta.

 

18.  ¿Acaso Quien crea es como quien no crea? ¿No prestaréis atención?

 

19.  Pero si intentáis contar los favores de Al-lah, no podréis enumerarlos. En verdad, Al-lah es el Sumo Indulgente, Misericordioso.

 

20.  Al-lah sabe lo que ocultáis y lo que manifestáis.

 

21.  Mas aquellos a quienes invocan en vez de Al-lah no crean nada, sino que ellos mismos son creados.

 

22.  Son muertos, no vivos; e ignoran cuándo serán resucitados.

 

R. 3

23.  Vuestro Dios es el Dios Único. Y en cuanto a quienes no creen en el Más Allá, sus corazones son contrarios a la verdad, y están llenos de orgullo.

 

24.  Indudablemente Al-lah sabe lo que ocultan y lo que manifiestan. El, en verdad, no ama a los orgullosos.

 

25.  Mas cuando se les dice: “¿Qué pensáis vosotros de lo que vuestro Señor ha revelado?”. Responden: “Historias de los antiguos”.

 

26.  Para que lleven sus cargas completas el Día de la Resurrección, y también una parte de las cargas de aquellos a quienes extraviaron sin conocimiento. ¡Qué mala es la carga que soportan!

 

R. 4

27.  Quienes los precedieron se confabularon también, mas Al-lah derribó sus edificaciones hasta sus mismos cimientos, de manera que el techo se desplomó sobre ellos; y el castigo les vino de donde menos pensaban.

 

28.  Luego, en el Día de la Resurrección, los afrentará diciendo: “¿Dónde están Mis “partícipes” en cuyo nombre acostumbrabais a oponeros a los Profetas?”. Los dotados de conocimiento dirán: “Este día, la desgracia y la aflicción caerán ciertamente sobre los incrédulos”.

 

29.  Aquellos a quienes los ángeles causarán la muerte mientras estén haciendo daño a sus propias almas. Entonces ofrecerán su sumisión diciendo: “No solíamos hacer ningún mal”. No; en verdad Al-lah sabe muy bien lo que solíais hacer.

 

30.  Así pues, franquead las puertas del Infierno, para morar en él. ¡Mala es en verdad la morada del orgulloso!

 

31.  Y de cuando se dice a los justos: “¿Qué pensáis vosotros de lo que ha revelado vuestro Señor?”, ellos responden: “Lo mejor”. Para quienes hacen el bien hay un beneficio en este mundo, pero el hogar del Más Allá es aún mejor. ¡Qué buena es, en verdad, la morada de los justos!

 

32.  Jardines de Eternidad, en los que entrarán, por los que corren ríos. Tendrán en ellos lo que deseen. Así Al-lah recompensa a los justos,

 

33.  Aquellos a quienes los ángeles causarán la muerte mientras son puros. Dirán: “¡La paz sea con vosotros! Entrad en el Cielo por lo que solíais hacer”.

 

34.  ¿Esperan acaso otra cosa salvo que los ángeles vengan sobre ellos o que se alcance el designio de tu Señor? Lo mismo hicieron los que les precedieron. Al-lah no les ha perjudicado, sino que se perjudicaron a sí mismos.

 

35.  De ese modo, la perversa consecuencia de lo que hicieron, recayó sobre ellos y aquello de lo que solían mofarse les acorraló.

 

R. 5

36.  Quienes elevan partícipes iguales a Dios dicen: “Si Al-lah lo hubiese querido, no habríamos adorado a nada en vez de a Él, ni nosotros ni nuestros padres, ni habríamos prohibido nada sin una orden Suya”. Lo mismo dijeron quienes los precedieron. Pero ¿son responsables los Mensajeros de algo salvo de la simple entrega del Mensaje?

 

37.  Y suscitamos de entre cada pueblo un Mensajero, que predicó: “Adorad a Al-lah y rechazad al Maligno”. Pero entre ellos hubo algunos a quienes Al-lah guió y otros que merecieron la perdición. ¡Recorred pues la tierra, y comprobad cuál fue el fin de los que trataron de mentirosos a los Profetas!

 

38.  Si deseas ardientemente guiarlos, sabe entonces que Al-lah no guía ciertamente a quienes extravían a otros. Para ellos no habrá socorredores.

 

39.  Mas juran por Al-lah con sus juramentos más solemnes, que Al-lah no resucitará a quienes mueren. No, Él ciertamente los resucitará, una promesa que Él ha hecho obligándose a Sí Mismo, pero la mayoría de los hombres lo ignoran.

 

40.  Él los resucitará para explicarles aquello en lo que discreparon, y para que los incrédulos sepan que fueron mentirosos.

 

41.  Cuando queremos que algo exista, Nuestra palabra es solamente decirle: “¡Sé!”, y es.

 

R. 6

42.  En cuanto a los que abandonaron sus hogares por la causa de Al-lah después de haber sido vejados, ciertamente les daremos una digna morada en este mundo; mas, en verdad, la recompensa del Más Allá es mayor, si lo supieran,

 

43.  Quienes son perseverantes y ponen su confianza en su Señor.

 

44.  No enviamos como Mensajeros antes de ti sino a hombres a quienes enviamos la revelación; preguntad, pues, a quienes poseen la custodia de las escrituras divinas, si no lo sabéis.

 

45.  Los enviamos con Signos evidentes y Escrituras. Y te revelamos el Recordatorio, para que explicaras a la humanidad lo que se les había revelado, y para que reflexionaran.

 

46.  ¿Se sentirán pues seguros quienes inventaron planes malvados, de que Al-lah no hará que se los trague la tierra, o de que el castigo no vendrá sobre ellos de donde no lo esperan?

 

47.  ¿O de que Él no los sorprenderá en sus desplazamientos de modo que no puedan frustrar los planes de Dios?

 

48.  ¿O de que Él no los alcanzará con un proceso de aniquilación gradual? Vuestro Señor es en verdad Compasivo, Misericordioso.

 

49.  ¿Acaso no han comprobado que las sombras de todo lo que Al-lah ha creado se mueven desde la derecha y desde la izquierda, postrándose ante Al-lah al tiempo que se humillan?

 

50.  Pues todo lo que hay en los cielos y cada criatura que hay en la tierra se somete humildemente a Al-lah, y también los ángeles, que no se comportan orgullosamente.

 

51.  Temen a su Señor que está encima de ellos, y hacen lo que se les ordena.

 

R. 7

52.  Al-lah ha dicho: “No toméis a dos dioses para adorarlos. No hay más que un Dios Único. Así pues, Temedme solamente a Mí”.

 

53.  A Él pertenece todo lo que hay en los cielos y en la tierra y a Él pertenece eternamente el derecho a determinar el camino. ¿Temeréis pues a alguien que no sea Al-lah?

 

54.  Pues todas las bendiciones que tenéis proceden de Al-lah. Y cuando os aflige la desgracia, es a Él a quien clamáis pidiendo ayuda.

 

55.  Luego, cuando os retira la desgracia, he ahí que un grupo de entre vosotros empieza a atribuir iguales a su Señor,

 

56.  Hasta el punto de que niegan cuanto les hemos concedido. Pues bien, gozad un poco; pues pronto sabréis.

 

57.  Y apartan para los falsos dioses de los que no saben nada, una parte de lo que les hemos concedido. Por Al-lah, ciertamente se os pedirá cuenta de todo lo que habéis fraguado.

 

58.  Y atribuyen hijas a Al-lah - ¡Santo es Él! – mientras ellos mismos tienen lo que desean.

 

59.  Mas cuando se anuncia a uno de ellos la buena nueva del nacimiento de una hembra, su semblante se ensombrece, y sofoca la angustia en su interior.

 

60.  Se oculta de las gentes por la mala noticia que ha recibido: “¿La conservará a pesar de la deshonra o la enterrará en el polvo?”. En verdad, ¡cuán malo es lo que juzgan!

 

61.  A quienes no creen en el Más Allá se ajusta la peor semblanza; mientras que a Al-lah pertenece lo más sublime y Él es el Poderoso, el Sabio.

 

R. 8

62.  Y si Al-lah tuviera que castigar a los hombres por sus malas acciones, no dejaría una criatura viva, pero Él les concede un respiro hasta un plazo fijado; y cuando les llega el plazo, no pueden retrasarse una sola hora, ni adelantarlo.

 

63.  Y atribuyen a Al-lah lo que no les gusta para ellos mismos y sus lenguas profieren la mentira de que tendrán lo mejor de todo. Indudablemente, suyo será el Fuego, y en él serán abandonados.

 

64.  Por Al-lah, enviamos Mensajeros a los pueblos antes de ti; pero Satanás hizo que sus obras les aparecieran bellas a sus ojos. Así pues, él es su patrón en este día, y sufrirán un doloroso castigo.

 

65.  Pues solamente te hemos revelado el Libro para que les expliques lo relativo a sus discordias, y como misericordia para un pueblo que cree.

 

66.  Y Al-lah ha enviado agua desde el cielo y ha resucitado con ella la tierra después de su muerte. En verdad, aquí hay un Signo para las gentes que quieren oír.

 

R. 9

67.  Y ciertamente en el ganado hay también una lección para vosotros. Os damos a beber lo que hay en sus entrañas, de entre las heces y la sangre, leche pura y agradable para quienes la beben.

 

68.  Y de los frutos de las palmeras y la vid, de donde obtenéis una bebida embriagadora y alimentos nutritivos. En verdad, en ello hay un Signo para las gentes que hacen uso de su razón.

 

69.  Y tu Señor inspiró a la abeja, diciéndole: “Hazte casas en las colinas, en los árboles y en los enrejados que ellos construyen”.

 

70.  “Come luego de todo tipo de fruta, y sigue humildemente los caminos prescritos por tu Señor”. De sus vientres sale una bebida de diversas tonalidades. En ella hay una cura para el hombre. En verdad, en ello hay un Signo para las gentes que reflexionan.

 

71.  Y Al-lah os crea y después os hace morir; pero hay algunos de entre vosotros que llegan a la senectud, en la situación de no saber nada después de haber tenido conocimiento. En verdad, Al-lah es el Omnisciente, el Poderoso.

 

R. 10

72.  Y Al-lah ha favorecido a algunos de vosotros sobre los demás en cuanto a provisiones. Pero los más favorecidos no devolverán parte alguna de sus provisiones a los que poseen en su mano derecha, a fin de que los compartan a partes iguales. ¿Denegarán pues la gracia de Al-lah?

 

73.  Al-lah os ha creado consortes de entre vosotros mismos, y os ha dado, de vuestros consortes, hijos y nietos, y os ha proporcionado cosas buenas. ¿Creerán pues en cosas vanas y negarán la merced de Al-lah?

 

74.  En vez de Al-lah, adoran a quienes no tienen poder para concederles don alguno de los cielos o de la tierra, ni nunca tendrán tal poder.

 

75.  No comparéis pues a nadie con Al-lah. En verdad, Al-lah sabe y vosotros ignoráis.

 

76.  Al-lah propone como parábola a un esclavo, posesión de otro, que no tiene poder sobre nada; y un hombre libre a quien hemos proporcionado una provisión adecuada de Nosotros Mismos, y de la que él emplea oculta y manifiestamente. ¿Acaso son iguales? ¡Alabado sea Al-lah! Pero la mayoría de ellos no lo saben.

 

77.  Y Al-lah propone otra parábola de dos hombres: uno de ellos es mudo, no tiene poder sobre nada, y resulta una carga para su amo; a dondequiera que lo envíe, no le trae nada bueno. ¿Puede compararse con quien ordena la justicia y se encuentra él mismo en el camino recto?

 

R. 11

78.  A Al-lah pertenece lo invisible de los cielos y la tierra; y el asunto de la Hora está a un abrir y cerrar de ojos o aún más cerca. En verdad, Al-lah tiene poder sobre todas las cosas.

 

79.  Al-lah os sacó de los vientres de vuestras madres mientras no sabíais nada, y os dio oídos, ojos y corazones, para que fuerais agradecidos.

 

80.  ¿No ven acaso a los pájaros que se mantienen en lo alto a mitad del cielo? Nadie los sostiene arriba excepto Al-lah. En verdad, en esto hay Signos para las gentes que creen.

 

81.  Al-lah ha hecho vuestras casas: un lugar de reposo para vosotros; y de las pieles del ganado os ha dado moradas que encontráis ligeras cuando viajáis y en el momento en que os detenéis; y de su lana, de sus pieles y de su pelo os ha proporcionado enseres y artículos domésticos para utilizarlos durante un tiempo.

 

82.  Y Al-lah ha hecho para vosotros, de lo que ha creado, cosas que dan sombra; y en la montaña os ha creado lugares de refugio; ha hecho para vosotros prendas que os protegen del calor y cotas de malla que os protegen en vuestras guerras. De este modo completa Su favor hacia vosotros, para que os sometáis a Él.

 

83.  Pero si se apartan, tú sólo eres responsable de comunicar simplemente el Mensaje.

 

84.  Ellos conocen bien el favor de Al-lah, puesto que lo ven, aunque lo nieguen; y la mayoría son desagradecidos

 

R. 12

85.  Acordaos del día en que suscitaremos un testigo de cada pueblo, entonces no se permitirá demandar a los incrédulos, ni su súplica será aceptada.

 

86.  Mas cuando los que actuaron inicuamente vean en realidad el castigo, no se les hará ligero, ni se les concederá respiro.

 

87.  Y cuando los que asocian partícipes a Dios vean a sus divinidades asociadas, dirán: “Señor Nuestro, éstas son nuestras divinidades asociadas a las que solíamos invocar en vez de Ti”. A lo que ellos les responderán con las palabras: “En verdad, sois mentirosos”.

 

88.  Ese día ofrecerán su sumisión a Al-lah, y todo lo que acostumbraban a inventar les fallará.

 

89.  En cuanto a los incrédulos que apartan a los hombres del camino de Al-lah, añadiremos un castigo a su castigo por haber actuado con corrupción.

 

90.  Y acordaos del día en que suscitaremos en cada pueblo un testigo contra ellos de entre si mismos, y te presentaremos como testigo contra éstos. Pues te hemos revelado el Libro para explicar todo, y como guía, misericordia, y buena nueva para los que se someten a Dios.

 

R. 13

91.  En verdad, Al-lah os ordena permanecer en la justicia y dispensar un trato amable, y dar como se da a los parientes; y prohíbe la obscenidad, la maldad manifiesta y la trasgresión. Él os exhorta para que caigáis en la cuenta.

 

92.  Cumplid el pacto con Al-lah cuando lo hayáis hecho; y no rompáis los juramentos después de haberlos realizado solemnemente, si tomáis a Al-lah como vuestro fiador. En verdad, Al-lah sabe lo que hacéis.

 

93.  No seáis como aquella que, después de haberlo hecho fuerte, rompe su hilado en trozos. Hacéis de vuestros juramentos un medio de engaño mutuo, por temor a que un pueblo se haga más poderoso que otro. En verdad, Al-lah os prueba con ello, y en el Día de la Resurrección os manifestará en qué discrepabais.

 

94.  Mas si Al-lah hubiese ejecutado Su Voluntad, ciertamente os habría convertido a todos en un solo pueblo; pero Él deja que se extravíe quien lo desee, y guía a quien lo desea; y en verdad seréis interrogados sobre cuanto hayáis hecho.

 

95.  No convirtáis a vuestros juramentos en un medio de engaño entre vosotros; vuestro pie resbalará después de pisar firmemente, y saborearéis el mal porque habéis apartado a las gentes del camino de Al-lah, y tendréis un severo castigo.

 

96.  Y no vendáis el pacto de Al-lah a un precio ridículo. En verdad, lo que está junto a Al-lah es mejor para vosotros, ¡si lo supierais!

 

97.  Lo que poseéis se acabará pero lo que está junto a Al-lah durará para siempre. En verdad daremos a los perseverantes su recompensa según lo mejor de sus obras.

 

98.  A quien actúa con justicia, sea hombre o mujer, y sea creyente, le concederemos en verdad una vida pura; y ciertamente le daremos su recompensa de acuerdo con lo mejor de sus obras.

 

99.  Y cuando recites el Corán busca refugio en Al-lah contra Satanás, el rechazado.

 

100.  En verdad, él no tiene poder sobre los que creen y ponen su confianza en su Señor.

 

101.  Su poder se extiende únicamente sobre los que se hacen amigos suyos y asocian otros dioses a Él.

 

R. 14

102.  Cuando traemos un Signo en lugar de otro – y Al-lah es quien mejor sabe lo que revela – dicen: “No eres más que un impostor”. No, pero la mayoría de ellos no lo saben.

 

103.  Diles: “El Espíritu de santidad lo ha traído de tu Señor con la verdad, para que Él fortalezca a los creyentes, y como guía y buena nueva para los musulmanes”.

 

104.  Pues en verdad sabemos que dicen que no es más que un hombre quien le enseña. Pero la lengua de aquel a quien se inclinan injustamente al hacer esta insinuación es extranjera, mientras que ésta es la lengua árabe, lisa y pura.

 

105.  En cuanto a quienes no creen en los Signos de Al-lah, en verdad Al-lah no los guiará, y tendrán un castigo doloroso.

 

106.  Sólo quienes no creen en los Signos de Al-lah son los que inventan falsedades, y son ellos los mentirosos.

 

107.  Quien deja de creer en Al-lah después de haber creído, –salvo quien se vea obligado a ello por encima del límite de su tolerancia y mientras su corazón permanece firme en la fe–; aquellos cuyos corazones están contentos con el rechazo: sobre ellos caerá la cólera de Al-lah; y sufrirán un severo castigo.

108.  Esto es porque han preferido la vida presente al Más Allá, y porque Al-lah no guía a la gente incrédula.

 

109.  Son aquellos en cuyos corazones, oídos y ojos Al-lah ha puesto un sello. Y son los desatentos.

 

110.  Indudablemente serán los perdedores en el Más Allá.

 

111.  Luego, en verdad, tu Señor –para aquellos que abandonaron sus hogares después de haber sido perseguidos y después se sacrificaron duramente por la causa de Al-lah y permanecieron perseverantes– ¡Sí!, sepan que, ciertamente, después de eso, tu Señor es el Sumo Indulgente, Misericordioso.

 

R. 15

112.  En el día en que cada alma abogará por sí misma, y cada alma será plenamente recompensada por lo que hizo, y no serán defraudadas.

 

113.  Al-lah os propone la parábola de una ciudad que disfrutaba de seguridad y paz; sus provisiones llegaban a ella abundantes desde todas partes; pero rechazó las mercedes de Al-lah, por lo que Al-lah les dio a probar una vida de hambre y temor que los cercó por lo que solían hacer.

 

114.  Pues en verdad les ha llegado un Mensajero de entre ellos mismos, pero le trataron como mentiroso, por lo que el castigo cayó sobre ellos mientras eran malvados.

 

115.  Comed pues de las cosas lícitas y buenas que Al-lah os ha proporcionado; y sed agradecidos ante la magnanimidad de Al-lah, si es a Él a Quien adoráis.

 

116.  Él sólo os ha hecho ilícito que comáis la carne de  aquellos animales que mueren de muerte natural, la sangre y la carne de cerdo y aquellos sobre los que ha sido invocado el nombre de alguien distinto de Al-lah. Pero quien se vea obligado por la necesidad extrema, careciendo de deseo y ánimo de transgredir, sepa que, en verdad, Al-lah es el Sumo Indulgente, Misericordioso.

 

117.  No digáis –por la falsedad que profieren vuestras lenguas-: “Esto es lícito y aquello ilícito”, forjando una mentira contra Al-lah. En verdad, quienes forjan mentiras contra Al-lah no prosperarán.

 

118.  Después de una ganancia temporal. Hay para ellos un doloroso castigo.

 

119.  Y también a quienes son judíos, les prohibimos antes de esto todo lo que te hemos referido. Y no les perjudicamos, sino que se perjudicaron ellos mismos.

 

120.  Pero en verdad, tu Señor –a quienes hacen el mal por ignorancia y después se arrepienten y se enmiendan– sepan que, ciertamente, después de eso, tu Señor es el Sumo Indulgente, Misericordioso.

 

R. 16

121.  Abraham fue una nación en sí mismo, siempre obediente a Al-lah, siempre inclinado ante Él, y ciertamente no fue de los idólatras.[ii]

 

122.  Siempre agradecido por Sus mercedes; Él lo eligió y lo guió hacia el camino recto.

 

123.  Nosotros le concedimos el bien en este mundo, y en el Más Allá estará ciertamente entre los justos.

 

124.  Ahora Te hemos revelado diciéndote: “Sigue el camino de Abraham, quien estuvo siempre inclinado ante Dios y no fue de quienes engrandecen a otros a la altura de Él”.

  

125.  El Sabbath fue impuesto a quienes habían discrepado respecto a Abraham y su religión, mas tu Señor juzgará ciertamente entre ellos en el Día de la Resurrección sobre aquello en lo que discreparon.[iii]

 

126.  Llama al camino de tu Señor con sabiduría y una bella exhortación, y discute con ellos de la mejor manera posible. En verdad, tu Señor sabe mejor quién se ha extraviado de Su camino; y Él conoce a los que están rectamente guiados.

 

127.  Si deseas castigar a los opresores, castígalos en la medida en que hayas sido perjudicado; pero si muestras paciencia, entonces, es en verdad lo mejor para los pacientes.

 

128.  Y resiste con paciencia; ciertamente tu paciencia sólo es posible con la ayuda de Al-lah. Y no te aflijas por ellos, ni sientas angustia por sus maquinaciones.

 

129.  En verdad, Al-lah está con los justos y con quienes practican el bien.

 

 



[i] Algunos especialistas han traducido la palabra “an tamida bikum” como “temblor”, que, de ser aceptada significaría que Dios menciona sus bondades sobre la humanidad, recordando que Hemos creado montañas que provocan grandes terremotos que llevan la destrucción a todas partes. Por desgracia, se olvida que la palabra “tamida” deriva de “maada”, que significa proporcionar sustento. La palabra “maaidah” empleada en el Sagrado Corán procede del mismo infinitivo. Teniendo en cuenta este sentido, el significado de este versículo queda transformado completamente. Recuerda a la humanidad que Dios ha creado a las montañas, las cuales son esenciales para el sustento de todas las especies vivas. El agua se evapora constantemente de los lagos, mares y océanos y se condensa en las alturas en partículas mas densas. La existencia de las montañas es esencial para convertir de nuevo el vapor en agua, produciéndose lluvias extensas que hacen posible la perpetuación de la cadena vital. Esta traducción es la única posible que se ajusta perfectamente al resto del versículo. Por lo tanto, el sentido correcto sería: “Él ha puesto en la tierra montañas firmes para sosteneros, y ríos y rutas para que podáis seguir el camino adecuado”. La relación entre agua y comida es obvia. En la historia de la civilización, los ríos jugaron el papel más importante pues hicieron posible la existencia de terrenos montañosos y de que se crearan caminos a lo largo del curso de los mismos.

[ii] Que Abraham fuera una nación en si mismo significa que poseía la semilla y el potencial de crear una gran nación tal como le fue prometido.

[iii] El contexto queda claro. Sólo se comenta la dedicación de Abraham a la Unidad de Dios y su devoción inconmovible. Por lo tanto esta referencia hace mención a Abraham y a las diferencias que los israelitas mantenían entre si respecto a su verdadera fe y conducta. Muchos de ellos habían caído presa de diferentes formas de idolatría y probablemente, para justificar sus prácticas, intentarían atribuirlas a Abraham. En este contexto, el Sabath no se menciona como un día de descanso sino también como un día de purificación y penitencia.

 

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