1.
En el nombre de Al-lah, el Clemente, el Misericordioso.
2.
Alif
Lam Ra. Éstos
son versículos del Libro y
PARTE XIV
3.
Con frecuencia, los incrédulos desearán haber
sido musulmanes.
4.
Déjalos solos para que coman y disfruten y la
esperanza vana les engañe; mas pronto sabrán.
5.
Pues nunca hemos destruido ciudad alguna sin
que existiera para ella un decreto conocido.
6.
Ningún pueblo puede anticipar el tiempo que le
ha sido fijado, ni retrasarlo.
7.
Y dijeron: “Oh tú, a
quien ha sido revelada esta Exhortación, sin duda eres un loco,
8.
“¿Por qué no nos envías unos ángeles, si eres
de los veraces?”.
9.
Nosotros no enviamos ángeles sino con la
verdad, y entonces no se les concede respiro alguno.
10.
En verdad, Nosotros mismos hemos revelado esta
Exhortación, y ciertamente seremos su Guardián.
11.
Pues enviamos Mensajeros antes de ti de
varias confesiones de pueblos anteriores.
12.
Pero nunca les llegó Mensajero alguno sin que
se burlaran de él.
13. Así hicimos que esta costumbre de burlarse entrara en los corazones de los pecadores;
14.
No creen en él, aunque el ejemplo de los
pueblos anteriores les precedió.
15.
Y aunque les abriésemos una puerta del Cielo,
y empezaran a subir por ella,
16.
Dirían ciertamente: “Es que nuestros ojos
están deslumbrados; más bien somos un pueblo embrujado”.
R. 2
17.
Mas en verdad hemos creado constelaciones en
el firmamento y las hemos adornado para quienes contemplan.
18.
Y lo hemos protegido contra todo Satanás
rechazado.
19.
Mas si alguien escucha furtivamente, le
persigue una llama brillante.
20.
Pues hemos extendido la tierra, poniendo en
ella montañas firmes, y hemos hecho que todo germinara en ella en la proporción
adecuada.
21.
Y en ella dispusimos medios de subsistencia
para vosotros, y también para todos aquellos a quienes no
sustentáis.
22.
Y no existe cosa alguna cuyos tesoros no estén
en Nosotros, y sólo los enviamos en medida conocida.
23.
Y enviamos los vientos fecundantes, y después
hacemos que caiga el agua de las nubes, entregándoosla para que bebáis; pero no
sois los que la almacenáis.
24.
Y en verdad, somos Nosotros
quienes damos la vida y causamos la muerte; pues sólo Nosotros somos el único
Heredero.
25.
Conocemos a los que van delante de vosotros y
conocemos a los que vienen detrás.
26.
Y en verdad, es tu Señor quien los reunirá a
todos. En verdad, Él es Sabio, Omnisciente.
R. 3
27.
En verdad, creamos al hombre de arcilla seca
sonora, modelado de barro estancado.
28.
Y anteriormente habíamos creado a los yinn del fuego de vientos llameantes.
29.
Y acuérdate de cuando tu Señor dijo a
los ángeles: “Estoy a punto de crear al hombre de arcilla seca sonora, de barro
negro moldeado en su forma”;
30.
“Así, cuando lo haya moldeado con perfección
y le haya insuflado Mi Espíritu, postraos en señal de sumisión a Él”.
31.
Los ángeles se sometieron pues, todos ellos
juntos.
32.
Excepto Iblis; se
negó a ser de los que se someten.
33.
Dios dijo: “Oh, Iblis, ¿qué te ocurre que no estás entre los que se
someten?”.
34.
Él respondió: “No voy a someterme al hombre a
quien has creado de arcilla seca sonora, de barro negro moldeado en su forma”.
35.
Dios dijo: “Sal de aquí, porque en verdad has sido
rechazado”.
36.
“Pues en verdad sobre ti caerá Mi maldición, hasta el
Día del Juicio”.
37.
Él dijo: “Señor mío, concédeme un respiro
hasta el día en que sean resucitados”.
38.
Dios dijo: “Eres de aquellos a los que se les concede un
respiro”.
39.
“Hasta que llegue el día del tiempo fijado”.
40.
Él respondió: “Señor mío, ya que Me has juzgado
como perdido, haré ciertamente que el mal les aparezca bello en
la tierra, y extraviaré a todos ellos”.
41.
“Excepto a Tus siervos elegidos de entre
ellos”.
42.
Dios dijo: “Éste es un camino que lleva recto
hasta Mí;”
43.
“En verdad, no tendrás poder sobre Mis
siervos, excepto aquellos de los perversos que te sigan”.
44.
Pues en verdad, el Infierno es el lugar prometido
para todos ellos.
45.
Tiene siete puertas; y a cada puerta se
le asigna un grupo de ellos.
R. 4
46.
Ciertamente el justo estará colocado
entre jardines y fuentes.
47.
“Entrad en ella en paz y seguridad”.
48.
Haremos desaparecer cualquier rencor que pueda
haber en sus pechos de manera que se vuelvan como hermanos, reclinados
en divanes, unos frente a otros;
49.
La fatiga no les alcanzará, ni serán nunca
expulsados de allí.
50.
Di a Mis siervos que Yo soy ciertamente el
Sumo Perdonador, el Misericordioso;
51.
Y también que Mi castigo es el castigo
doloroso.
52.
E infórmales de los huéspedes de Abraham.
53.
Cuando se presentaron ante él, diciéndole:
“Paz”, él respondió: “En verdad sentimos miedo de vosotros”.
54.
Respondieron: “No temas, pues venimos a darte
la buena nueva de un hijo que estará dotado de conocimiento”.
55.
Él dijo: “¿Me dais esa buena nueva a pesar de
que la vejez me ha alcanzado? ¿Sobre qué pues me dais la buena nueva?”.
56.
Respondieron: “No te hemos dado sino la buena
nueva basada en la verdad; no seas pues de los que desesperan”.
57.
Dijo: “¿Mas quién puede desesperar de la
misericordia de su Señor salvo los extraviados?”.
58.
Y añadió: “¿Cuál es vuestra misión actual,
Oh mensajeros?”.
59.
Respondieron: “Hemos sido enviados a un pueblo
culpable”,
60.
“Exceptuada la familia de Lot.
Salvaremos a todos ellos”,
61.
“Excepto a su mujer. Suponemos que estará
entre los que se queden detrás”.
R. 5
62.
Mas cuando los mensajeros se presentaron ante
la familia de Lot,
63.
Él dijo: “En verdad, sois un grupo de desconocidos”.
64.
Respondieron: “No; sólo hemos venido a ti con
aquello sobre lo que dudaron”;
65.
“Y hemos venido a ti con la verdad, pues
ciertamente somos veraces”.
66.
“Sal pues con tu familia en la última
parte de la noche, y sigue tú detrás de ellos. Que ninguno de vosotros mire
atrás, y dirigios ahora a donde se os ordene”.
67.
Y le comunicamos este decreto: de que hasta el
último de ellos sería exterminado por la mañana.
68.
Mas la gente de la ciudad acudieron regocijados.
69.
Él dijo: “Éstos son mis invitados, no me
avergoncéis”.
70.
“Temed a Al-lah y no me cubráis de vergüenza”.
71.
Respondieron: “¿Acaso no te prohibimos recibir
a todo tipo de gentes?”.
72.
Dijo: “Mis hijas también están presentes
aquí. Tenedlo en cuenta si os sentís inclinados a hacer algo”.
73.
Por tu vida, éstos también vagan
distraídos en su loca embriaguez.
74.
Pero entonces el castigo se abatió sobre ellos
al despuntar el sol.
75.
Le dimos completamente la vuelta, e hicimos
llover sobre ellos piedras arcillosas.
76.
En verdad, en todo esto hay señales para quien
sepa leer los signos.
77.
Pues se encuentra en un camino que todavía
existe.
78.
En verdad, en esto hay un Signo para los
creyentes.
79.
Y los de el Pueblo del Bosque, fueron también,
ciertamente, inicuos.
80.
Por ello les castigamos. Y ambos yacen enterrados
en un camino notorio.
R. 6
81.
Las Gentes del Hillr
trataron también a los Mensajeros como mentirosos.
82.
Les dimos nuestros Signos, pero se apartaron
de ellos.
83.
Solían excavar sus casas en las montañas, para
más seguridad.
84.
Pero el castigo cayó sobre ellos al amanecer,
85.
Y no les sirvió de nada todo lo que habían
ganado.
86.
Pues no hemos creado los cielos y la tierra y
todo lo que hay entre ellos sino de acuerdo con la verdad; y es seguro que
vendrá la Hora. Aléjate, pues, de ellos, apartándote con cortesía.
87.
En verdad, tu Señor es el Gran Creador, el
Omnisciente.
88.
Y, en efecto, te hemos dado los siete versículos,
que se repiten a menudo y el Gran Corán.
89.
No dirijas tu mirada con codicia al
placer temporal que hemos proporcionado a algunos grupos de ellos, ni te
aflijas por ellos; más bien cubre con tu ala de misericordia a los creyentes.
90.
Diles: “Soy ciertamente un simple Amonestador”.
91.
Igual que siempre, enviaremos el castigo a
quienes se dividieron en sectas.
92.
Y a quienes dividirán al Corán en
fragmentos.[i]
93.
Así pues, por tu Señor, en verdad que interrogaremos
a todos ellos
94.
Sobre lo que solían hacer.
95.
Declara pues abiertamente lo que se te ha
ordenado y aléjate de quienes adscriben partícipes a Dios.
96.
En verdad, te bastaremos contra quienes se
burlan;
97.
Quienes elevan a otro dios a la altura de
Al-lah, aunque pronto lo sabrán.
98.
Pues, en verdad, sabemos que tu pecho se
encoge por lo que dicen.
99.
Y glorifica a tu Señor alabándole, y sé de los
que se postran ante Él.
100. Y continúa adorando a tu
Señor hasta que te llegue la muerte.
[i] Preferimos traducir estos versículos en tiempo
futuro en vez de en pasado, porque consideramos que encierran una advertencia
seria para los musulmanes. No es sorprendente que se emplee el pasado para
indicar el tiempo futuro, pues la mayor parte de estas profecías que están
destinadas a cumplirse, se expresan en el Corán en pasado. El pasado no cambia.
Las profecías hechas en pasado hacen énfasis en la certeza. Así la traducción
debería ser:
“Y, en
efecto, te hemos dado los siete versículos, que se repiten a menudo y el
Gran Corán. No dirijas tu mirada con codicia al placer temporal que
hemos proporcionado a algunos grupos de ellos, ni te aflijas por ellos; más
bien cubre con tu ala de misericordia a los creyentes. Diles: “Soy
ciertamente un simple Amonestador”. Igual que siempre, enviaremos el castigo
a quienes se dividieron en sectas, y a quienes dividirán al Corán en fragmentos.”
Esta traducción se hace evidente que es la apropiada
cuando observamos el contexto de estos versículos y descubrimos que los
versículos precedentes comienzan con una introducción dramática del Sagrado
Corán como un gran Libro. Luego, muchos de aquellos que se declaran seguidores
del Corán, desdeñan su mensaje fundamental de unidad y se dividen en sectas y,
para demostrar que su propia interpretación es la correcta acaban dividiendo al
Corán en fragmentos (cada grupo partidario de ciertos versículos que
interpretan a su acomodo frente a otros que hacen lo propio). La división es
tan aguda y definitiva que, al final no queda posibilidad de compromiso entre
los distintos grupos. Esto hace que la gente de la misma “Ummah”
se divida en sectas y, en ese proceso, dividan al Corán en fragmentos.